El problema no es llevar las cuentas. Es que son dos.
Un autónomo societario, un socio de una pequeña empresa o cualquiera que haya montado una SL para facturar vive con una contabilidad partida en dos mitades que no se hablan.
Por un lado está lo personal: la nómina o las retiradas, la cuenta corriente, los fondos indexados, la vivienda con su hipoteca, el plan de pensiones. Por otro lado está la sociedad: la tesorería, lo que hay invertido a nombre de la empresa, los inmuebles que están en la SL y no en tu nombre, los préstamos, y ese saldo con el socio que nunca sabes muy bien dónde colocar.
La gestoría lleva la contabilidad de la empresa, y la lleva bien. Pero la contabilidad responde a lo que Hacienda pregunta, no a lo que tú preguntas. Ninguna de las dos mitades te dice la única cifra que de verdad te interesa: cuánto tienes en total y si está creciendo.
Por qué el Excel se acaba rompiendo
Casi todo el que está en esta situación lo resuelve con una hoja de cálculo, y durante un tiempo funciona. Después pasan tres cosas, siempre las mismas.
Se duplican los criterios. Un mes cuentas la tesorería de la SL entera, al siguiente le restas el impuesto de sociedades pendiente, y al comparar los dos meses no sabes si has ganado dinero o has cambiado de criterio.
Se pierde el histórico. Se sobrescribe la celda del mes anterior, o se guarda «copia de copia definitiva 3», y cuando quieres saber cómo ibas hace dos años no hay forma de reconstruirlo.
Se deja de rellenar. Es lo más habitual. La hoja se abandona en primavera y aparece de nuevo en diciembre, cuando ya no sirve para decidir nada.
Qué hace Patrimon con esto
Patrimon trata lo personal y lo de la sociedad como entidades distintas dentro del mismo patrimonio. No las mezcla, y no te obliga a llevar dos herramientas.
Cada cosa en su sitio
Cada activo pertenece a una entidad. La vivienda es tuya, el local puede ser de la SL, los fondos pueden estar en cualquiera de las dos. Cada entidad tiene su propio color en las gráficas, así que de un vistazo sabes qué parte de tu patrimonio está en cada lado.
La cifra consolidada, cuando la quieres
Puedes mirar solo lo personal, solo la empresa, o el total. Es la vista que no da ninguna otra herramienta y la que necesitas para responder a la pregunta real: cuánto tengo, contándolo todo.
Histórico mes a mes desde el principio
Cada mes guardas una foto y esa foto no se pisa nunca. A los seis meses ya tienes una tendencia; al año, una comparación interanual. Y si vienes de una hoja de cálculo con años de datos, se pueden importar para no empezar de cero.
Los alquileres, medidos como inversión
Garajes, trasteros, habitaciones, apartamentos, pisos y locales en alquiler: cada uno con lo que te costó, los meses que está vacío y su rentabilidad bruta y neta, además de los años que tarda en pagarse solo. Es la parte que las herramientas internacionales resuelven mal porque no está pensada para este mercado.
Planificación con lo que de verdad cobras
La independencia financiera calculada con tus rentas recurrentes —una pensión, una renta vitalicia, un sueldo de semi-retiro— y no solo aplicando la regla del 4 % a un montón de dinero. Y el patrimonio de la sociedad entra en el cálculo, con el descuento que tú decidas por lo que costaría sacarlo de ahí.
Qué no es
No es un programa de contabilidad. No lleva libros, no presenta modelos, no emite facturas y no sustituye a tu gestoría. Si buscas eso, busca Holded, Quipu o similares.
No es asesoramiento fiscal. No decide si te conviene sacar el dinero de la sociedad ni cómo. Eso lo habla uno con su asesor.
No conecta con el banco. Los valores se actualizan a mano una vez al mes, en unos cinco minutos. Es una decisión deliberada: no pedimos credenciales bancarias a nadie.
Lo que sí es: el sitio donde ves, en una pantalla, todo lo que tienes repartido entre tú y tu empresa, y cómo ha cambiado desde el mes pasado.
Tres situaciones donde encaja
El autónomo societario. Facturas a través de una SL, te pagas una nómina modesta y dejas beneficio dentro. Tu patrimonio real no es lo que tienes en la cuenta personal: es eso más lo que hay acumulado en la empresa. Sin verlo junto, te sientes más pobre de lo que eres y decides peor.
El que ha metido inmuebles en la sociedad. Los pisos están a nombre de la SL, la hipoteca también, y tu vivienda habitual está a tu nombre. Son tres cosas que hay que sumar y una que hay que restar, y ninguna app de finanzas personales lo contempla.
El socio con dividendos irregulares. Unos años sacas dinero y otros no. Mirar solo la cuenta personal da una montaña rusa que no significa nada. Mirar el total consolidado sí.
Preguntas frecuentes
¿Vale si soy autónomo pero no tengo sociedad?
Sí. Puedes usar solo la entidad personal y no ver nunca la de empresa. La separación está ahí cuando la necesitas.
¿Esto sustituye a mi gestoría?
No, y no lo pretende. Tu gestoría lleva la contabilidad y los impuestos de la empresa. Patrimon lleva tu patrimonio, que es una pregunta distinta y que nadie estaba respondiendo.
¿Cuánto cuesta?
19 € en un pago único, sin suscripción. Hay 30 días de prueba completa y no se pide tarjeta para empezar.
¿Y si ya llevo años en una hoja de cálculo?
Esos datos se pueden importar, así que el histórico no se pierde. Es justo lo que hace que la herramienta sirva desde el primer día en vez de dentro de un año.